Ana Miranda

Soy Ana Miranda Olmedo, tengo 49 años de edad, ex paciente de cáncer ovárico II, no tengo hijos, trabajo en una oficina contable, vivo en Santiago.
Hace algunos años estuve en tratamiento por endometriosis, me sometí a una reducción de endometrio solo con hormonas y por diferentes motivos dejé de controlarme por dos años.
Me tomé un scanner de estómago y ovarios, dije que era alérgica al medio de contraste porque recordaba lo molesto que resulta y no me preocupé porque los resultados fueron buenos. Un mes después, el lunes 25 de enero del 2016 (fecha inolvidable para mí) me sentía pésimo, fui a urgencia donde me suministraron medicamentos que me hicieron sentir alivio y pedí el alta, no obstante, entre los exámenes que me tomaron, el perfil bioquímico salió alterado. En esta atención agradezco al médico que no me dejo irme, ya que le confesé que había mentido respecto del medio de contraste en el scanner anterior, y me dijo: “se ganó entonces un nuevo scanner, pero esta vez con medio de contraste…”, les cuento esta experiencia para que sirva, ya que el autocuidado implica responsabilidad con uno mismo.
Los resultados de este scanner arrojaron una lesión en el ovario derecho, por tanto, fui trasladada a maternidad/ginecología donde me esperaron otros médicos que pidieron más exámenes. Finalmente, me dijeron que tenía un tumor ovárico de 16 centímetros, como no había biopsia de por medio en ese instante, conservé la calma y seguí hospitalizada por seis días más hasta controlar una infección
Volví a la clínica dos semanas después, donde me realizaron una histerectomía total con seis quimioterapias. Muchas veces pensé en no hacerme las quimioterapias pero analicé mi situación a fondo y el deseo de salir adelante me hicieron seguir.
Ya recuperada, volví al trabajo y me despidieron el primer día, al menos pude negociar mi salida, ya que había trabajado veinte años en ese lugar, pero esto no logró desalentarme.
En esta etapa de mi vida hubo adquisición de conocimientos, de aprendizaje, al principio hasta hubo personas que me dijeron que esto me pasaba por tener una mascota, por eso hay que buscar la información en el equipo médico porque hay demasiadas teorías populares que circulan en torno a las enfermedades.
Me encomendé a Dios, Jesucristo y al padre Pío, decreté al universo para que todo se diera a mi favor. Quiero dar las gracias a todos que no dudaron en estar conmigo. Agradezco por estar viva y bien. Quiero dar aliento para que sigan adelante, con mucha FUERZA, para quienes estén pasando por esto en estos momentos.
ANA MIRANDA