María Teresa Benavente - Cáncer de Ovario

Soy Maria Teresa Benavente Palma, 64 años, soltera, sin hijos. Soy católica observante, estudié Filosofía en la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Los síntomas de mi cáncer ovárico aparecieron tres meses precedentes a la cirugía, efectivamente, había notado un cansancio mayor que de costumbre durante el año 2016. En septiembre del 2016, sentí una hinchazón con dolor en todo el vientre, permanecí con régimen liviano y reposo relativo hasta que pasó. Alrededor de la última quincena de octubre, apareció un dolor intenso en la parte baja de la espalda, en la cintura del lado derecho, cesaba con antiinflamatorios, para reaparecer nuevamente días después, molestias que asocié con las labores de la casa y la falta de actividad física. En ese periodo tomé solo paracetamol y antiinflamatorios.
A fines de noviembre de 2016, se advirtió una masa protuberante que empezaba desde el lado derecho y atravesaba por el bajo vientre hasta el lado izquierdo. Se recomendó un SCANNER y el 3 de diciembre de ese año, como diagnóstico preoperatorio, se confirmó un gran tumor ovárico, mucinoso, avanzado, Adenocarcinoma.
En ese momento había que decidir quién y dónde hacer la cirugía. Dada la rapidez con que se desarrolló esta enfermedad, elegí el médico que ofreció operar en breve. En cinco días me realizaron una HISTERECTOMÍA RADICAL, CON DISECCIÓN PELVIANA, APENDICECTOMIA, RESECCIÓN DE TUMORES PERITONEALES, entre otros. Este tumor se advertía de un tamaño aproximado de 20 a 25 cms. y ocupaba la pelvis y el abdomen, adherido a asas intestinales, a la pared anterior del abdomen y al epiplón, por cirugía previa (1972, Adenoma suprarrenal benigno 3 cms. cúbicos, de corteza de la suprarrenal). Presentaba abundante ascitis y signos de enfermedad peritoneal. También se disecaron algunos implantes tumorales en la pelvis, localizados en pared anterior al recto. Concluyó la cirugía después de haber revisado los órganos imprescindibles, no encontrándose ganglios patológicos en el abdomen superior. Concluye el protocolo operatorio: “ENFERMEDAD RESIDUAL AL FINAL DE LA CIRUGIA MACROSCÓPICA 0”.
A mediados de enero 2017 y antes de iniciar la quimioterapia, se hizo el PET el que indicó un pequeño nódulo 20 mm supradiafragmático paracardíaco bilateral y pequeñas adenopatías periesofágicas bajas de hasta 14X7 mm, de leve captación. En el hígado se apreciaba una pequeña imagen hipodensa subcapular de 4 mm de leve captación. Con este antecedente, se iniciaron los 6 ciclos de quimioterapia (TAXOL Y CARBOPLATINO). El PET de junio del presente año, señaló: “Regresión de ascitis, significativa disminución de tamaño de adenopatías supradiafragmáticas paracardíacas bilaterales y de linfonodos periesofágicos. Y regresión de pequeño foco hipercaptante subcapular hepático visible en estudio previo”.
Actualmente estoy con mantención de BEVACIZUMAB, cada 21 días.
Junto con compartir mis antecedentes clínicos, quiero transmitirles que frente a esta enfermedad consideré que es muy importante no oponerse ni rechazar este tipo de pruebas que la vida y Dios nos dan y optar por considerarla una “hermana enfermedad” poniendo toda la energía y voluntad en colaborar con el tratamiento que se nos ofrece, por imposible que parezca recobrar la salud. Es bueno concentrarse en el ahora, lo que cada día nos trae; el pasado ya no es, el futuro puede no llegar, por lo tanto, lo único real que tenemos, es este momento que nos toca vivir… y es en este momento, cuando se debe colaborar con el equipo médico y el tratamiento. Solo Dios sabe si mejoramos o no. De nada sirve pensar en eso.
Personalmente, nunca pedí a Dios sanar, solo que, si me necesitaba para alguna misión, entonces me diera la salud necesaria para cumplirla.
Esta silenciosa enfermedad en la que debemos concientizar porque los síntomas pueden ser equívocos, idealmente, a través de los medios de comunicación, diarios, radio, T.V. Y por qué no, distribuyendo panfletos a la salida del metro y paraderos de locomoción colectiva.
En lo económico, se requiere trabajar unidas para que la legislación otorgue cobertura para drogas y tratamientos que son caros, en particular, me fue de gran utilidad FUCOG, porque me guió por diversos caminos para disminuir costos.